jueves, 3 de octubre de 2013

Crema Moka

*Esta nota la redacté el año pasado y la hice llegar a una revista con motivo de participar en un blog de lectoras. Por esas cosas de la vida, la volví a leer hoy, y decidí compartirla en mi blog junto a todos ustedes!.



“Cuando abro mi local siento que abro mi casa”; y en mi casa está abierto mi corazón”. Con estas palabras me recibió en su tienda de café y té, su dueña, Emilia Pastorini. Con sus jóvenes 25 años es la responsable de “Tienda café Crema Moka”, un local de café con objetos de diseño y decoración, donde se respira espíritu y aroma a hogar; ubicado en mi amado barrio de Banfield, a pocas cuadras de mi casa!.
Conocí su espacio el 25 de Mayo del año pasado gracias a días previos haber encontrado la página de su bonito local en facebook.
La exquisitez del húmedo budín de naranjas que llevé ese día y acompañé con unos mates aquella tarde gris en mi hogar, me invitó a regresar, junto con la calidez y la luz que Emilia me transmitió al abrirme las puertas y al despedirme de su dulce espacio.
En mi segunda visita, semanas luego, conversé en mayor profundidad con esta joven dueña y ella tuvo la amabilidad, a pedido mío, de acompañarme en la mesa durante mi almuerzo. A mis inquietudes sobre su profesión y acerca del nacimiento de su bella tienda, me contó que su papá era chef y falleció cuando ella tenía cinco años. A partir de ese momento, pese a sus tempranos añitos, se dio cuenta de que la cocina le apasionaba. Su mamá, bajo su cuidado, la dejaba incursionar con distintos ingredientes y utensilios en la cocina.
Al finalizar el colegio secundario, siguió la carrera de Relaciones Públicas y luego se especializó en eventos. Su contacto en ese momento con la cocina era sólo en sus tiempos libres.
“Siempre me gustó agasajar, hacer sentir cómodos a mis invitados, estar en los detalles”.
Hace unos años retomó su pasión y creó su propio emprendimiento, a consecuencia de ver que faltaba un lugar donde la prioridad sea el cliente, donde se brinde algo más que un café, donde se haga sentir cómodo al cliente, brindándole productos hechos con amor. 

Preciosa decoración ambienta el local junto con objetos de diseño. 

Antes de la apertura de su local, en febrero de 2012, estuvo un año trabajando en su casa. El nombre Crema Moka le venía surgiendo, y lo reafirmó cuando encontró un libro de cocina de su padre en donde la última receta era la crema Moka. Siente que su padre siempre la está acompañando, guiando en todos sus caminos y, especialmente, en el de la cocina.
Lleva ya un año y ocho meses en el local, muy intensos, agradecida con la vida. En los trabajos anteriores no encontraba su camino, sentía que no era lo que ella quería hacer, no se sentía plena, feliz.
“Incorporo lo que la gente me va pidiendo”. “Yo estoy para ayudar y dar todo de mí, todo lo mejor que pueda”. Si hay algo que al cliente no le gustó, se modifica.  No hay nada en este trabajo que a mí me disguste (desde la limpieza, la atención, elegir folletería, organizar eventos).
“Crema Moka es todo para mí, me apasiona, es mi vida”; y la gran sonrisa y brillo de felicidad que me transmiten los ojos claros de Emilia, me lo confirman.

Invierno del año pasado: Leyendo cuentos a los niños. ¡Hermosa tarde en Familia!

Vaya, qué lindo es encontrar lugares que nos llegan al corazón, ¡valía la pena compartirlo!.


*Casa de Té y Diseño CREMA MOKA. Godoy Cruz 602 Esquina San Martín- Banfield Oeste. 4242-2019  www.cremamoka.com.ar/ info@deliciascremamoka.com.ar